En esta edición del SOPA vamos a movernos más que nunca, y Las Sierras de Ávila y el Valle Amblés serán nuestro territorio. El Valle de Ambl...

SEDES

En esta edición del SOPA vamos a movernos más que nunca, y Las Sierras de Ávila y el Valle Amblés serán nuestro territorio.

El Valle de Amblés es el valle del río Adaja, y rodea las tierras de Ávila capital. Un poco más alejados se hallan los pueblos que nacen en la Sierra de Ávila, donde contemplamos un paisaje en el que, junto con los encinares y los campos de cereales, la agricultura y la ganadería son la base de la economía. Los pueblos extendidos por el Valle del río Adaja son realmente ricos en pastizales para los ganados de la comarca, de ahí el reconocido nombre de los que dedican su actividad a la industria cárnica, a la fabricación y cura de embutidos y jamones, como Muñana. Algunas encinas, chopos, avellanos y robles crecen en las praderas de esta zona. En la ruta por estos valles podemos encontrarnos con numerosos municipios ubicados en la ribera de los ríos Corneja y Tormes, cuyos cauces se pueblan de molinos y puentes.

Las poblaciones más adentradas en la denominada Sierra de Ávila, son claros testigos del protagonismo de la piedra, base fundamental e insustituible de la singular arquitectura serrana. Los restos arqueológicos, unidos al disfrute de la naturales y a la buena gastronomía y hospitalidad de las áreas rurales que confirman esta comarca de la provincia, integran un patrimonio que permite disfrutar de un turismo cultural de la más alta calidad. Los principales vestigios de los vetones se conservan en sus castros, auténticas fortificaciones, con murallas y fosos, Algunos de los mejor conservados se encuentran en esta zona de la provincia, como el de Las Cogotas en Cardeñosa, el de la Mesa de Miranda en Chamartín de la Sierra y el de Ulaca en Solosancho. No obstante, hay una clara diferencia en las zonas montañosas de la provincia de Ávila entre los pueblos de la cara sur de la Sierra de Gredos, Serrota y Paramera y los situados en lo alto de estas sierras, en los valles interiores y en la Sierra de Ávila y Ojos Albos. Esta diferencia tiene una base física pero, sobre todo, se asocia a una dinámica socioeconómica muy distinta a lo largo del tiempo. Los grandes retos de la comarca son la despoblación, el envejecimiento y, junto a ellos, la gestión del territorio. Y precisamente de esa vamos a hablar este año en el SOPA.

Estas serán nuestras sedes:









Villaviciosa es un pequeña localidad perteneciente al municipio de Solosancho. Nos obstante, es un punto relevante dentro de la comarca por la presencia de tres elementos patrimoniales de envergadura. Por una parte, el Castillo de Villaviciosa, que fue mandado construir por Nuño González de Águila a finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI, con el fin de controlar el paso desde el Valle Amblés a la sierra de la Paramera. y por otro lado, por el yacimiento arqueológico conocido con el nombre de Castro o Despoblado de Ulaca de época celtibérica, y el poblado visigodo de Navasangil.


Martiherrero se emplaza en las estribaciones de la sierra de Ávila, al norte del Amblés y rodeada por un paisaje accidentado, con grandes extensiones de suelos rocosos, berrocales y pastos, junto con otros de encinares y dehesas. Este municipio se encontraba atravesado por la Cañada Real Soriana Occidental, utilizada para trashumancia hacia tierra extremeñas. Actualmente, esta Cañada Real sigue siendo utilizada por la trashumancia pero con mucha menor frecuencia que en el pasado. En sus inmediaciones se encuentra el despoblado de Pedro Serrano, citado en la Crónica de la población de Ávila y en documentos del siglo XVI, donde se localizan dos conjuntos de enterramientos antropomorfo excavados en roquedos. Martiherrero tiene otorgada una de las seis placas de Santa Teresa en España ya que esta documentado que fue uno de los pueblos de paso de Santa Teresa de Ávila en el cual también pernoctó durante un viaje hacia Becedas, sonde esperaba curarse de una enfermedad y que influiría en su espiritualidad.









La localidad Ojos Albos se encuentra en el este de la provincia de Ávila, en las laderas de la Sierra de Ojos Albos. La finca del Coto redondo de Ojos-Albos perteneció a Doña María del Carmen Carvajal y del Alcázar, Duquesa de Abrantes y de Linares. El 10 de diciembre de 1930, los colonos de dichas tierras compraron a la Duquesa los territorios que hoy forman esta localidad. En los años 60 la población comenzó a emigrar a las grandes ciudades (Ávila y Madrid principalmente) para conseguir trabajo más allá de la agricultura y la ganadería. En 2006, la organización Europa Nostra otorgó un premio al Palacio y Sitio de Tablillo, una construcción renacentista de Ojos Albos que data de comienzos del siglo XV, gracias a su restauración. Además, en su término se localizan las pinturas rupestres de Peña Mingubela.









Muñogalindo se extiende por la ladera de la Sierra de Ávila, poblada de encinas, y ña tierra llana del Valla Amblés. Pueblo industrioso, ha sido conocido tradicionalmente por la importancia de sus cebaderos y su matadero que producen carne para un amplio mercado nacional e internacional. En él está ubicado el Centro de Visitantes del Valle Amblés que, aprovechando las instalaciones de la antigua casa del médico, se ha convertido en un centro de interpretación del paisaje y la historia del territorio. Destacan varios yacimientos arqueológicos de importancia como el de Peñáguila, de época prerromana, el Tumbabero de las Vacas de época romana y otros de varias épocas, históricas y prehistóricas, dispersos por el espacio circundante del actual casco urbano, tanto en el monte como en las tierras de labor. No obstante, Muñogalindo destaca en la actualidad por la presencia de un punto cultural de primer orden: Ibarrola en Garoza. Se trata de una expresión artística de Arte y Naturaleza , concebida y realizada por el pintor y escultor vasco Agustín Ibarrola.









Solana de Rioalmar se encuentra en el valle abierto por el río Arevalillo, que corre en dirección noreste hacia las tierras de la Moraña, a 1.125 metros de altitud. Aldea de origen medieval, aparece citada documentalmente por primera vez en 1250, formando parte del cabildo de Rioalmar, uno de los territorios en que, a efectos del pago de diezmos, estaba organizada la diócesis de Ávila. Tendido en la ladera, entre en la ladera, entre las encinas del monte y los cereales el fonde del valle, es un pueblo abigarrado entre cuyos edificios sobresale la iglesia de la Santa Cruz, del siglo XVI. La tradición popular de Solana de Rioalmar: Festividad de las Gorras. Es una tradición artesana muy antigua que celebramos en esta localidad en el tercer sábado de julio y donde rememoramos la forma en que se elaboraban con paja de centeno.









San Juan del Olmo se llamó antiguamente Grajos. Está situado en plena sierra de Ávia, en el puerto de las Fuente, camino natual que enlaza el puerto de Menga y el Valle Amblés, por Narros del Puerto y Muñana, con las tierras del noreste de la provincia de Ávila y la zona de Peñaranda de Braacamonte. En su territorio municipal nace el río Almar, que fluye hacia el norte hasta encontrarse con el tormes. Pueblo de ricos pastizales y abundante ganadería, conserva casas de arquitectura tradicional de buena construcción, algunas de las cuales presentan portalillos cortavientos que protegen sus entradas. En sus inmediaciones se encuentran la ermita de las Fuentes y la necrópolis de la Cova. Actualmente, se está desarrollando un proceso de Arqueología en comunidad en las ruinas del antiguo Humilladero, desarrollado por la Asociación Abulaga dentro del proyecto Terra Levis.


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